En un preludio a las elecciones de 2024, los estadounidenses se encuentran divididos entre dos candidatos: Joe Biden y Donald Trump, ambos enfrentando críticas internas y desafíos para asegurar sus respectivas nominaciones.
En el lado demócrata, Joe Biden, a sus 81 años, se enfrenta a escepticismo sobre su edad y preocupaciones sobre sus políticas económicas, a pesar de los éxitos en el mercado laboral. Aunque dos contendientes demócratas, el congresista Dean Phillips y la autora de autoayuda Marianne Williamson, buscan la nominación, no logran superar el 10% de las intenciones de voto.
Por otro lado, en el campo republicano, Donald Trump lidera cómodamente las encuestas, dejando atrás a sus rivales como Nikki Haley y Ron DeSantis. Las primarias republicanas en Iowa dentro de 15 días podrían consolidar su posición.
Las dudas sobre la edad de Biden persisten, y su victoria en 2020 se basó en estrechos márgenes en estados cruciales. Además, los problemas legales de su hijo Hunter, acusado de fraude fiscal, podrían arrojar sombras sobre su campaña.
En el caso de Donald Trump, enfrenta juicios relacionados con las elecciones de 2020, pero ha convertido sus desafíos legales en un arma para proyectar una imagen de outsider perseguido por el sistema. Su estrategia parece resonar entre votantes clave a 10 meses de las elecciones, a pesar de la incertidumbre sobre los resultados judiciales.
Con sorpresas y giros en cada campaña electoral estadounidense, la contienda del 2024 se presenta como un terreno impredecible, donde las estrategias, desafíos y sorpresas podrían definir el próximo capítulo en la política estadounidense.